Tras el día de descanso de ayer y la anulación de la etapa 6, la del sábado, el rallye arranca su segunda semana con un recorrido recortado y que varía entre las etapas 6 y 7 debido a las fuertes lluvias. Con apenas 160 km cronometrados para una etapa maratón, pero que supera los 800 en total.
Así con un nuevo roadbook y aún con la sanción a Honda coleando arranca esta segunda semana, con una corta etapa y sin WP que nos permitiera saber cómo transcurría la etapa hasta cruzar la meta. Pero pronto Sunderland, el cual abría pista sufría las primeras consecuencias perdiendo algo de tiempo y poco después se veía superado por el piloto portugués Gonçalves.
Ricky Brabec se ha impuesto en el día de hoy, el americano en su segundo Dakar, noveno en la pasada edición, logra la victoria por delante de Gonçalves por 1:44 minutos y del líder Sam Sunderland por 4:43 minutos.

Peor día han tenido Barreda y Walkner, el de Castellón parece que no levanta cabeza desde que perdió el liderato a causa de la sanción por repostar en un lugar no habilitado para ello. Y a medio día rodaba casi 9 minutos por detrás de la cabeza, al igual que el piloto austriaco de KTM.
En la lucha por el podium el peor parado del día ha sido el piloto de Manresa, Gerrard Farres que solo ha podido ser duodécimo en el día de hoy, mientras que Ban Beveren lo hizo en undécima posición aventajando a Farres en más de minuto y medio, mientras Quintanilla ha sido noveno a 10:28 minutos de la cabeza y Sunderland tercero a solo 4:43 minutos.
Pero Van Beveren sufrío cerca de la meta una caída, aparentemente sin consecuencias, pero al tratarse de una etapa maratón no dispondrá de sus mecánicos y tendrá que revisar a conciencia su moto para el día de mañana.
La española Laia Sanz, con el objetivo en mente de remontar tras los acontecimientos de la primera semana, finalizó la etapa en vigésimo tercera posición realizando una gran especial.
La general queda prácticamente igual que estaba, con Sam Sunderland en primer lugar, Pablo Quintanilla se sitúa a 17:45 minutos en segundo lugar y Ben Beveren es tercero a 22:16 minutos. Gerard Farres, por su parte, es cuarto en la clasificación general y es el mejor español clasificado.
El líder se expresaba así tras el final de la séptima etapa: «Estoy feliz. Fue mucho más difícil de lo que esperábamos – no había mucha navegación -. Ayer cuando vimos la etapa había sido cortado a 174 km, yo estaba bastante contento porque tenía que abrir. Fue muy difícil, muy difícil, con mucha vegetación – no podía ver dónde estaban las pistas.»

Más apretado se encuentran las cosas en el apartado de coches, tras más de una semana de carrera, ni siquiera 2 minutos son los que separan a Peterhansel de Loeb, ambos a bordo del Peugeot, lo que transporta a más de uno a 1989, cuando también dos Peugeot se jugaban el liderato a mitad de carrera, en este caso Ickx y Vatanen contaban con una gran ventaja con el resto de participantes y el director de Peugeot por aquel entonces, Jean Todt decidió que una moneda decidiera quién ganaría el Dakar de aquel año… el resto ya es historia.
Peterhansel y Loeb día a día siguen batiéndose en busca de una nueva edición del Dakar, la que sería la 13 de Peterhansel o la primera en la dilatada historia de Loeb. Así pues tan solo 48 segundos les han separado hoy, a favor de Monsieur Dakar, con De Villiers como testigo de lujo a 3:33. Nani Roma, quinto en el día de hoy, se sitúa ya en tercera posición de la genera tras aprovechar la pérdida de tiempo del francés Cyril Despres, tras perder 9 minutos.
Peterhansel reconocía que la etapa fue más fácil para él: «Fue un poco más fácil para mí, porque había dos coches delante de mí y algunas pistas a seguir.»
El catalán, tras la etapa comenta lo siguiente: «Fue muy difícil. Cuando Stéphane me pasó después de 60 kilómetros, traté de seguirlo. Dos veces estuve a punto de volcar el coche. Tenemos que esperar hasta que bajen las alturas.»

Cristina Gutíerrez, en su afán por terminar el Dakar con su Mitsubishi, objetivo marcado por ella, terminó la etapa en la posición cuadragésimo sexta y ya está más cerca de llegar a Buenos Aires.














