Pues no, Sébastien. No te van a poner las cosas fáciles. Lo tuyo no va a ser necesariamente un paseo más. Este fin de semana no, al menos. Justo cuando parecía que el vigente campeón del mundo se marchaba en solitario ha aparecido un factor que no desconocemos, que ya hemos visto en otros rallyes. La última ocasión fue en Polonia. Ott Tänak y su Tänaktitud han impedido que Ogier firme un día apisonador.
Peter Bonington acuñó hace ya un par de años una de las frases más sonadas del momento en el universo automovilístico. Se disputaba el Gran Premio de Austria de Fórmula 1 y la batalla entre Lewis Hamilton y Nico Rosberg estaba al alza. De repente suena la voz de Bonington en la radio para el británico de Mercedes: «OK Lewis, it’s hammer time». Literalmente puede traducirse por la hora del martillo, y aunque no es su significado concreto en este contexto bien puede aplicarse. De esa manera se le daba luz verde para que atacara a su propio compañero de equipo.
Este fin de semana hemos visto algo similar. Sin comparaciones, pues ni había radio de por medio ni son compañeros de equipo, Tänak se ha tirado a por Sébastien Ogier en la segunda mitad del día. Una sucesión de scratch rebajaban el déficit hasta quedarse en medio minuto. El estonio es conocido por su actitud en los tramos, especialmente sobre tierra. Es frío y no titubuea cuando su deber es atacar – su semblante, casi siempre serio, es un paralelismo de su calidad al volante.

Érase una marca privada
El piloto de Dmack está sacando los colores a los pilotos oficiales de M-Sport. El mejor colocado, Mads Ostberg, pierde la batalla individual con él a pesar de tener casi 20 puntos más: Ott le ha ganado en 7 rallyes mientras que Mads sólo ha podido quedar por delante en 4. Así se demuestra su progresión en el mundial de rallyes, que nos lleva dejando grandes momentos desde 2014, ostentando por ahora el que sería su mejor resultado histórico.
Dmack confió en él en 2014 para tener un programa en el WRC2 a bordo de un Ford Fiesta R5. Tanto en Suecia como en Portugal corrió con la versión WRC dentro del equipo de Malcolm Wilson y tanto despuntó que en 2015 se le ofreció un programa completo con el Ford Fiesta RS WRC. La temporada, irregular, no convenció demasiado a su jefe de filas y tuvo que volver a Dmack, donde volvieron a recibirlo con los brazos abiertos.

Hyundai aprieta la soga
Tanto Neuville como Paddon siguen pujando muy alto por detrás de Ogier y de Tänak. Ambos podrían adelantar a Mikkelsen en el mundial, que actualmente es segundo. Dani Sordo es sexto, en una posición en la que se ha acomodado – por detrás tiene a Ostberg a medio minuto; por delante tiene a Meeke a un minuto.
Gales será un nuevo rally en el que Volkswagen acuse por primera vez en casi cuatro años problemas de fiabilidad. La transmisión ha sido la culpable de que ni Mikkelsen ni Latvala hayan podido ocupar posiciones más altas.
En el WRC2, Esapekka Lappi cabalga hacia la victoria con sus más de 40 segundos de ventaja sobre Teemu Suninen. En la división Junior, Martin Koci, primero, saca casi dos minutos a Simone Tempestini, segundo.












