Poco a poco va haciéndose con los records que no pudo cumplir su tocayo, Sébastien Loeb. El de Gap ha conseguido, con su cuarta victoria en el rally británico, superar al nueve veces campeón, que sólo pudo ganarlo en tres ocasiones. Poco, o nada, le queda por demostrar a un piloto que previsiblemente terminará alcanzando en mundiales aquella leyenda también francesa.
Los bosques de Gales suponen una de las estampas más características del mundial de rallyes. Oscuros, embarrados y rápidos, son uno de los temores principales de aquellos valientes que se aventuran a viajar a la, este año, penúltima prueba del calendario. Son muchos los nombres de quienes han logrado domarlos; fineses y británicos en su mayoría. Pero sólo tres domadores tienen han tenido el privilegio de hacerlo en cuatro ocasiones: Hannu Mikkola, Petter Solberg y Sébastien Ogier.

Kris Meeke aterrizaba en Gales como el único piloto con la condición de local. En una temporada intermitente debido al corto programa de PH Sport, Meeke ha conseguido brillar a pesar de todo. Este debería de haber sido el escenario de un nuevo espectáculo, pero nunca llegó a encontrarse a gusto con el Citroën DS3 WRC. Bien es cierto que el primer día batalló con Neuville y con Paddon por el tercer puesto, pero terminó descolgándose hasta ser quinto finalmente.
Quien sí que aguantaron arriba fueron Tänak, segundo, y Neuville, tercero. Cada uno metido en su propio rally lograron cumplir con los objetivos más realistas a los que podían aspirar. El de Tänak era mantenerse segundo sin cometer errores; el de Neuville acabar tercero y conseguir los máximos puntos para llegar a Australia en una posición ventajosa sobre Mikkelsen y sobre Paddon de cara a la clasificación general del mundial. Sordo, tercer Hyundai en discordia, acabó sexto.

Rifirrafe de tiempos entre Ogier y Tänak
Parecía que el estonio podía alcanzar al francés. Parecía porque lo cierto es que, una vez terminado el rally, podemos pensar que lo que estaba haciendo el vigente campeón del mundo era administrar una diferencia que nunca llegó a peligrar. Tänak lo intentó con tiempos verdaderamente buenos, pero cuando parecía que la distancia estaba por debajo de lo que a Seb le gustaba, el de Volkswagen volvía a subirla.
Batalla de gran nivel, a pesar de todo, la dada en la cabeza. Nadie puede dudar del coraje y de la garra que ha demostrado el piloto de Dmack. Su ventaja sobre Thierry Neuville, más de un minuto y medio, acredita que sólo dos hombres estuvieron estuvieron muy por encima del resto. Finalmente el rifirrafe se saldó con la victoria de Ogier aunque Tänak bien puede estar orgulloso de lo sucedido en la tierra.

Vuelco en la general del mundial
Si bien el campeón estaba decidido desde Catalunya, el subcampeón no lo estaba. Y no lo está. Neuville y Paddon, con su tercer y cuarto puesto respectivamente, han tensado la pelea por el subcampeonato, que se decidirá en Australia. El belga ya sabe lo que es saborear la posición final de plata. En 2013, dentro de las filas de M-Sport, firmó una temporada brillante que le llevó a plantar cara a Ogier hasta casi el tiempo de descuento.
No ha sido el rally de Mikkelsen, perseguido por los problemas con su Volkswagen Polo R WRC. Ostentaba el subcampeonato y, de momento, lo ha perdido en beneficio de Neuville. En Australia tendrá que hacer un buen rally si quiere el premio, y nos vemos tentados a pensar en si Sébastien le echará una mano a la hora de bloquear puntos.












