Como el clásico de Graham Greene, brillantemente llevado al cine por Carol Reed en 1949, Ott Tänak es el tercer hombre. Se ha invitado él solo a la fiesta que llevan protagonizando desde el arranque del curso Thierry Neuville y Sébastien Ogier. Ya tras su victoria en Alemania se decía en voz baja que Tänak era candidato al título, pero le separaban muchos puntos de la cabeza y ganar un tercer rally de forma seguida era un hecho que resultaba difícil de realizar – el último piloto que consiguió tal proeza, la de ganar tres pruebas seguidas, fue Ogier en 2016.
A Ott (Toyota Yaris WRC) le tocó ser paciente y ascender con el paso de los kilómetros. Empezaba el rally noveno, a medio minuto del líder con apenas dos especiales disputadas. No era el mejor de los augurios, pero si algo ha tenido siempre Turquía es la imprevisibilidad. Es un rally muy largo para el piloto, con muchas rocas y trampas, y una lotería en definitiva conforme avanza la etapa. La paciencia y la suerte son los factores que han determinado siempre pruebas como la turca, como el viejo Acrópolis o como cualquiera de las dos citas sudamericanas: México o Argentina.
Tänak cerraba la primera jornada de competición con un scratch, a 32 segundos de Thierry Neuville (Hyundai i20 WRC). El belga se sabía más líder del mundial, volviendo a poner tierra de por medio con Sébastien Ogier (Ford Fiesta WRC). El de M-Sport le presionaba, acabando segundo el día a apenas tres décimas del belga. Pero la suerte no iba a sonreír al primer piloto de Hyundai. Cedía más de tres minutos en el primer tramo del sábado por problemas con la suspensión. Poco después era Ogier quien perdía tiempo al llegar seis minutos tarde a la salida de la undécima etapa especial, siendo sancionado con un minuto y cayendo fuera del podio.
Así, y con dos scratch en el segundo bucle de la jornada, Ott Tänak se colocaba líder al cierre del sábado. Andreas Mikkelsen (Hyundai i20 WRC) llegaba también tarde al control stop del tramo décimo segundo, perdiendo un total de tres minutos. El estonio de Toyota se quedaba mano a mano con Jari-Matti Latvala (Toyota Yaris WRC). Al inicio de la jornada dominical contaba con quince segundos de ventaja sobre el finés, aumentando la diferencia a los veintidós segundos al término del rally. Tercero acababa finalmente Hayden Paddon (Hyundai i20 WRC), a poco menos de dos minutos de Tänak.
Ahora Tänak se encuentra segundo de la general del mundial de rallyes, a 13 puntos de Neuville restando aún tres fechas (Gran Bretaña, España y Australia) para terminar esta temporada. El estonio sale como el hombre más fuerte tras Turquía, pero el hambre de victoria que aumenta dentro de Ogier y de Neuville será la oposición que se encontrará el de Toyota para conseguir el primer mundial no francés desde que Petter Solberg venciera in extremis en 2003, en un final de infarto peleando con Sébastien Loeb.












