La mujer de Nani Roma, Rosa Romero, sufrió una caída cuando faltaban alrededor de 140 kilómetros para terminar la décima etapa entre Salta y Belén, provocándole varias heridas aunque no le privó de llegar a la meta llegó a meta tras 9 horas de especial.
Debido a la mala visibilidad golpeó contra una roca y en la caída, una de las partes del manillar le hizo un corte en la pierna a la altura de la ingle y cerca de la vena femoral. «Sabía que estaba dentro de una zona muy complicada y no quería que se me hiciera de noche. Pero en un cruce de un río, justo al principio de la segunda especial, todo estaba lleno de roderas y aparté la vista un momento de la pista para verificar el roadbook y asegurarme que iba bien. En ese momento he golpeado una piedra que me ha hecho volar por los aires» explicó Rosa.
Sin embargo, los médicos le han aconsejado no formar parte de los pilotos que pudiesen afrontar la etapa número 11 del Dakar. Hasta entonces, se encontraba, dentro de la clasificación de motos, en la posición sextuagésimo sexta.
«En el golpe me quedé un poco aturdida. Al recuperarme, vi que tenía todo el pantalón roto y que me dolía mucho el aductor de la pierna izquierda. Pero me subí en la moto porque quería llegar a meta. Lo que pasa es que a medida que iba avanzando notaba como la sangre me bajaba por la pierna. Llegué a pensar en que debería pedir asistencia médica, pero no quería detenerme, quería llegar hasta el final o hasta que mi cuerpo aguantase. Y lo conseguí, terminé la etapa. Pero cuando vimos la herida en el campamento estaba claro que no iba a ser fácil que me dejaran seguir. Es una pena, me da muchísima rabia porque estaba aguantando el pulso a este Dakar tan difícil y bonito y estaba segura de que iba a poder llegar a Córdoba”. comentó Rosa tras la etapa.














