Bicampeón del mundo de rallyes en la presumiblemente época más dura del automovilismo y crítico de los actuales World Rally Cars. Walter Röhrl destaca por su habilidad al volante y por su carisma tanto dentro como fuera de los tramos. El pasado mes de Julio recordaba con Goodwood su época de juventud y su paso por el Eiffel Rally con el Audi del Grupo S.
«Sabes que para ir rápido en un Grupo B no te podías limitar a escuchar sólo a tu copiloto: el tiempo es muy corto. Debías de saber lo que venía. Memoricé el 90 por ciento de los tramos en los reconocimientos, así que cuando Christian Geistdörfer me cantaba las curvas yo pensaba ‘lo sé, lo sé'». Así recordaba Walter Röhrl su paso por el mundial de rallyes a bordo del Audi S1.
Aquella época era radicalmente diferente a esta. Con unos monstruos de más de 500cv y con unas mecánicas más atrasadas, sin tanto peso de la electrónica, sabían que cualquier error, por mínimo que fuera, podía dejarlos fuera de carrera. Tenían que minimizar los riesgos mientras trataban de ir más rápido que ninguno. Una tarea estresante y casi suicida que terminó, a la larga, suponiendo la desapareción del Grupo de rallyes más peligroso de la historia.

En el pasado Eiffel Rally pudo pilotar por primera vez el Audi perteneciente al Grupo S, que ni siquiera llegó a ver la luz. «Fue impresionante: muy suave, muy fácil de pilotar; la caja de cambios era muy directa – en los antiguos Audi no era siempre tan buena. Creo que el alerón trasero era demasiado grande: hay mucha carga aerodinámica ahí, lo que hace que la parte delantera sea demasiado ligera. Pero no ocurrió nada después con este coche; no se hicieron test. No puedes abrir las ventanas, así que dentro hay ochenta grados – es como conducir en una sauna. No creo que el frontal hubiera sido como este, hubiera sido más identificable con un Audi. ¡Este parece un Metro!»












