Llega el rallye de Suecia y hablar de este rallye es hablar de años y años de historia del automovilismo.
En 2015 se celebrará la 63 edición de esta mítica carrera, de sobra conocida por todos, la única que se disputa 100% sobre nieve y hielo y la cual, tiene nombre y apellidos: Stig Blomqvist.
Desde 1967 la céntrica y pequeña ciudad de Karlstad es el epicentro de la prueba, la cual está incluida en el WRC desde 1973, aunque en 1974 no pudo disputarse debido a una gran crisis petrolera y en 1990 también fue suspendida debido al exceso de calor, el cual hizo que la nieve no cuajase, convirtiéndose así en la única prueba suspendida debido al buen tiempo. La incursión del rallye de Noruega junto a problemas económicos en 2009 también impidió que se disputase la prueba.
Es una de las pruebas con mayor velocidad media, junto Finlandia o Nueva Zelanda, lo cual lo hace aún más atractiva si cabe. Una de las peculiaridades es ver como los pilotos aprovechan cada metro de carretera, llegando incluso a utilizar los bancos de nieve que se forman al margen del camino para apoyar el coche sobre ellos y ganar así unos segundos, los cuales aquí son más valiosos que nunca, ya que las diferencias suelen ser mínimas.
Con un vistazo rápido a su palmarés no queda lugar a dudas, uno de los rallyes más complicados de cuantos forman el mundial. A excepción del 9 veces campeón del mundo Sebastien Loeb y su compatriota Sebastien Ogier, el resto de vencedores son de origen escandinavo.
Todo eso sumado a las bajas temperaturas en las que el rallye se disputa lo hace único e irreemplazable en el calendario.
Grandes, únicos e históricos momentos se han vivido en esta prueba.

Como la primera victoria de un vehículo con tracción integral en 1981, un Audi Quattro a manos de Hannu Mikkola, la única victoria conseguida por Harri Rovanperä en el año 2001 con un 206 WRC o la primera victoria de Jari-Matti Latvala en 2008 a bordo de un Ford Focus WRC convirtiéndose así en el piloto más joven de la historia en lograr una victoria en el mundial de rallyes con tan solo 22 años, desbancando al eterno Toivonen.
Pero hablar del rallye de Suecia es hablar de Stig Blomqvist, vencedor hasta en 7 ocasiones de dicha prueba y otras tantas siendo segundo. Además 33 años después de su primer triunfo conseguía una victoria en esta misma prueba a bordo de un Subaru Impreza en la categoría Gr. N.
Sus 11 victorias en el mundial y 33 pódiums le avalan como uno de los grandes pilotos de todos los tiempos. Además de sus 9 títulos Suecos, 6 campeonatos de montaña y uno en el campeonato Sueco de Rallycross, otro en el de turismos y uno más en el campeonato Británico de rallyes
El campeón del mundo en 1984 con el Audi Quattro compitió durante más de 40 años con multitud de marcas, como Saab, Audi, Ford o Skoda.
Blomqvist siempre fue definido como un piloto tan rápido como frio y que apenas cometía errores, muy pocos son sus abandonos por golpes o salidas de carretera. Raramente concedía entrevistas y cuando lo hacía raro era conseguir más que un “si” o “no” saliera de su boca. Pero al volante se transformaba y era un verdadero maestro, una vez dijo “Dadme un coche listo para correr y yo me ocuparé del resto”, lo cual ejemplificaba su alergia por las duras y largas sesiones de test y puesta a punto y sus dotes magistrales para el pilotaje.
Su amigo y uno de sus máximos rivales Hannu Mikkola dijo de que lo que más le gustaba a su amigo eran “La juerga, las mujeres y los rallyes aunque no necesariamente en ese orden”.
Nacido en la ciudad Sueca de Orebro en Julio de 1946, debuto en los rallyes con 18 años recién cumplidos, quedando segundo con un Saab 96 en un rallye regional en la ciudad que Karlstad, la cual ahora es sede del Rallye de Suecia. Con aquel pequeño pero robusto coche, equipados con un motor Ford de reducida potencia y tracción delantera dominó con insultante facilidad a sus rivales en las pruebas que se disputaban sobre nieve o hielo, demostrando que la habilidad al volante era más importante que la potencia de sus motores.
Ya en 1971 conseguía su primer gran triunfo internacional, ganando el rallye de Suecia, puntuable en aquel año para el campeonato de marcas. Ese mismo año consiguió también la victoria en el Rallye Mil Lagos siendo detrás de Carlsson el segundo piloto no finlandés en ganar la prueba. Y también salió victorioso del RAC.
Su permanencia en Saab le privó de conseguir más victorias, ya que el equipo sueco apenas salía de los países nórdicos, pero su maestría sobre los terrenos deslizantes y ser el primer piloto en ganar una prueba del mundial con un coche turbo, el Saab 99T, hizo que el equipo Audi se fijase en él y en 1982 fichara por el equipo Alemán.

Pronto consiguió dominar el nuevo vehículo y logró firmar carreras excepcionales, como en el rallye de Argentina de 1983, donde fue 2º sin haber entrenado el rallye y recibir la orden de no superar a Mikkola o la segunda posición, de nuevo tras Mikkola, en Suecia a bordo de un Audi 80 Gr. A claramente inferior al A2. O la apabullante victoria conseguida ese mismo año en el RAC, con casi 10 minutos de ventaja sobre su compañero. Anunciando así que 1984 sería su año
Y así fue, venciendo en 5 de 12 rallyes y sumando 125 puntos, 21 más que su compañero H. Mikkola.
Para el recuerdo quedan anécdotas como la del Montecarlo de ese mismo año, en el que espero a que Walter Röhrl saliera de la asistencia para hacer que sus mecánicos cambiaran rápidamente sus ruedas por unas de clavos y así poder acercarse al alemán, recortándole más de minuto y medio, aunque la victoria final para Röhrl por poco más de un minuto. O como con 50 años consiguió el 3º puesto en un RAC plagado de nieve y barro, con un modesto Skoda Felicia Kit Car, frente a otros Kit Cars a priori superiores, demostrando así su más que conocida maestría sobre terrenos deslizantes aún seguía vigente.
Poseedor de su propio estilo de conducción. Blomqvist instauró para muchos una nueva forma de conducción de un coche con tracción integral. En sus manos parecía ser un tracción trasera con un sobreviraje siempre muy marcado, lejos de la conducción de sus compañeros.
Pero Stig no solo cambio su manera de conducir, si no que su carácter, su mayor dominio del inglés y su creciente protagonismo, hicieron de él un piloto más abierto, charlatán y divertido.
Tras abandonar Audi en 1986 y fichar por Ford, debido a la cancelación de los Gr. B y la poca efectividad de los Sierra Cosworth en sus inicios, hizo que se alejara del protagonismo del que había disfrutado hasta entonces.

Pero aun en 2002, con 56 años ficha por Skoda y corre varias pruebas del campeonato del mundo. Y en el 2003 logro ser tercero en el campeonato del mundo de producción con un Subaru.
Finalmente en el año 2006, tras correr un rallye de Suecia con un Subaru Impreza cuelga los guantes en cuanto al WRC se refiere con un 4º puesto en Gr. N.














